El presidente de la República, doctor Leonel Fernández, puso a circular su nuevo libro. Se titula Años de formación. Escritos políticos de vanguardia. Recoge una colección de ochenta artículos que escribió cuando tenía de 19 a 25 años de edad. Lo que se corresponde con su juventud y con parte de los períodos de la Guerra Fría y los doce años de gobierno de Joaquín Balaguer. Recoge la génesis del pensamiento político del actual jefe del Estado.
Por tanto, tiene importancia capital. Permite conocer con precisión cómo pensaba el joven que con el devenir del tiempo y los avatares de la lucha sociopolítica se ha convertido en el líder más importante de la nación dominicana de hoy.
Más aún, esa importancia del texto se sobredimensiona si tomamos en cuenta que las personas inexorablemente conservan durante toda su vida las ideas originarias que tuvieron. Solo se matizan o se adaptan, en un proceso de maduración dialéctica, a las nuevas condiciones o coyunturas en que el sujeto está obligado a vivir.
Recordemos que el gran filósofo español, José Ortega y Gasset, declaró: Yo soy yo y mis circunstancias. Y con esa sentencia dejó bien claro que las personas no dejan de ser quienes son, aunque el medio en que desarrollan sus vidas es determinante en ciertos aspectos.
Evidentemente, el presidente Leonel Fernández puede decir como Julio César, el gran romano, en la batalla de las Galias: Vine, vi y vencí. Así de rápido y fácil.
Prueba de ello es que Leonel ha gobernado a los dominicanos por tres períodos. Y es el líder indiscutible del partido político más grande y organizado del país. Y se vislumbra, sin necesidad de la clarividencia que brinda una bola de cristal en manos de una gitana, que podrá volver al solio presidencial a partir del 2016. Es un político objetivamente exitoso.
Con el cuidadoso estudio de los artículos recogidos en ese volumen, podemos comprobar que Leonel se formó políticamente en la escuela de Juan Bosch y que asimiló el método crítico, analítico y expositivo del autor De Cristóbal Colón a Fidel Castro. Por eso hace duras críticas a la política norteamericana y se interesa por lo que pasa en el mundo para poder interpretar la realidad nacional.
Sin lugar a dudas, Leonel fue un radical moderado, como él se autodefinió. Ahora es moderado sin olvidar sus raíces.
Los años de formación está bien escrito. Representa el antecedente ideario de un político militante. El pasado se recicla en el presente y se proyecta hacia el porvenir. Es un libro esencial para comprender al Leonel actual y al Leonel que tendremos por mucho tiempo más.

