Página Dos

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El pulso en el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) se ha tensado aún más con la decisión de involucrarse en la lucha social asumida por el sector que objeta al ingeniero Miguel Vargas Maldonado como presidente de la organización. Una asamblea que habría contado con 130 de 155 presidentes de comités municipales y 150 secretarios generales no sólo ignoró la jerarquía que el Tribunal Superior Electoral reconoció a Vargas Maldonado, sino que, por encima de sus directrices, acordó articularse a la sociedad social a través de un frente opositor para defender el sistema democrático. El presidente del PRD había negado representatividad a la asamblea, que también calificó como un intento de división de la en sí fracturada y resentida organización. La posición del sector que echa más leña al fuego. Sin importarle un bledo la sentencia que lo ratificó  en la jefatura de la organización, que no es lo mismo que en el liderazgo, la asamblea de dirigentes, presidentes provinciales y municipales, y de secretarios generales, definió una línea política que aísla a su presidentes y, por tanto, exacerba la lucha fratricida. Máxime porque  ni uno ni otro sector está en  actitud de ceder un palmo en la resistencia numantina de sus respectivas posiciones.

Puertas cerradas

Ensoberbecido por los resultados de las elecciones, el presidente de la Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) ha cerrado las puertas de la organización a los disidentes. Por lo menos a los dirigentes, que fueron muchos, que se aliaron al opositor Partido Revolucionario Dominicano (PRD). El alreddor del 6% que el PRSC obtuvo en unos comicios en que se consolidó como la tercera fuerza ha servido de ariete a Carlos Morales Troncoso para dejar fuera a “los traidores”. En ese grupo figuran dirigentes como el senador Amable Aristy Castro, José Enrique Sued, Héctor Rodríguez Pimentel y Guillermo Caram, que prefirieron apoyar la candidatura de Hipólito Mejía antes que la alianza con el oficialismo. Por ahora sólo habrá que tomarle la palabra, aunque muchos de los que emigraron no deseen volver al redil del reformismo. Pese a la disidencia, el PRSC obtuvo un resultado histórico, que ha sorprendido a muchos y que todavía no ha sido analizado con rigor.

El Nacional

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