Si es como ha explicado el economista Miguel Ceara, el Gobierno ha basado en un error de cálculo, o simplemente en una mentira, la emisión de los bonos por 500 millones de dólares para subsidiar el sector eléctrico. El controversial proyecto de presupuesto complementario cita el alza de los precios del petróleo como necesidad de los recursos. Resulta, sin embargo, que el promedio del barril de petróleo en los primeros 130 días de este año fue de 97.63 dólares, en tanto el Gobierno lo había calculado, según Ceara, en 105.7. Si es así, el precio promedio ha sido de 8.06 dólares por debajo de la proyección que se había formulado en el presupuesto para 2012. No podía esperarse que el Congreso se detuviera a investigar si ciertamente los precios del petróleo habían excedido el cálculo del Gobierno. Hace tiempo que renunció a muchas de sus funciones. Pero el ministro de Economía, Temístocles Montás, debe hacer una aclaración para despejar dudas sobre las puntualizaciones del reputado economista. Es inconcebible que por un error el país tenga que endeudarse, sin necesidad alguna, con otros 500 millones de dólares. De no aclararse podría pensarse entonces que se trató de una acción deliberada para engañar a la población.
El pollo más caro
Antes que para una baja en los precios hay que prepararse para comprar la carne de pollo todavía más cara. El incremento de los precios del maíz, la soya y las grasas incidirá en el alza de un producto de por sí caro, según ha anunciado el presidente de la Asociación de Productores de Pollos del Norte. Lo de un día sin pollo, que en realidad debe ser otro para los más necesitados, no le quita el sueño al avicultor José López. Su preocupación es el alza de los insumos, porque se traducirá en un incremento en los costos de producción y, por ende, en un aumento de los precios para el consumidor. Al margen, la verdad es que hay mucha confusión con relación a la escalada que ha colocado el precio de la libra de pollo a 50 y hasta 60 pesos. Salvo la cruzada en defensa de los usuarios de la directora de Pro Consumidor, Altagracia Paulino, las autoridades prácticamente se han refugiado en el silencio. Se habla de especulación, pero no se acaba de enfrentar a los especuladores.

