Golpistas ganan tiempo
Si no es con la determinación de reponer al depuesto presidente Manuel Zelaya todas las misiones que lleguen a Honduras, como la de las Naciones Unidas que arribó ayer, no será más que para perder el tiempo. El golpista Roberto Micheletti, quien está aferrado a la estrategia de ganar tiempo para impedir el retorno de Zelaya, parece reírse con la muela de atrás frente a las débiles misiones internacionales. Micheletti está de acuerdo con todos los puntos que se le han presentado para superar la vergonzosa crisis, menos con el principal que es la reposición de Zelaya. Pese a que la interrupción del orden institucional va para cuatro meses, que cumple el 28 de este mes, diferentes misiones internacionales sueñan con persuadir a los golpistas para que abandonen tranquilamente el poder. ¡Qué ilusos! Las demostraciones de Micheletti son más que suficientes para entender que no lo dejará de no ser a través de los mismos métodos que lo consiguió. Los golpistas se han burlado de todo el mundo y lo seguirán haciendo hasta que la comunidad internacional se convenza, si no es que les hace el juego, de que su interés es ganar tiempo para perpetuarse en el poder. Es obvio también que Micheletti no está solo.
Mensaje para RD
De alguna forma envía un mensaje al país la decisión del Gobierno mexicano de cerrar una empresa eléctrica por los elevados subsidios que requería su operación. Porque ese es el drama de la producción de energía en República Dominicana, con la diferencia de que no tiene petróleo. Los subsidios, que se dijo desaparecerían con la capitalización del sector eléctrico, se han convertido en un barril sin fondo. Pero, en lugar de tomar el toro por los cuernos, como ha hecho México con una de sus empresas deficitarias, se ha optado por los paños tibios para no perjudicar el clientelismo político. La operación de la firma mexicana suponía una inversión de 300 mil millones de pesos, con lo se construirían más de un millón 200 mil viviendas de interés social. En medio de la crisis que ha planteado la supresión de tres secretarías de Estado, el Gobierno de México se la juega sin reparar en capital electoral. Sin duda que es un mensaje para República Dominicana.
