Todos contra dengue
Los muertos sean los 39 que dice la Secretaría de Salud Pública, los 75 que denunció el doctor Senén Caba o más todavía, la verdad es que el dengue ha cobrado una dimensión alarmante, que obliga a todos los sectores a trabajar en una estrategia común para enfrentarlo. Las propias autoridades han admitido que se trata de una epidemia al anunciar una batida para eliminar los criaderos del mosquito que transmite la enfermedad. No se puede perder más tiempo en explicaciones ni en trámites burocráticos para enfrentar un virus que ha ocasionado que hospitales como el Robert Reid Cabral sean desbordados de pacientes. La Secretaría de Salud Pública tiene que recurrir a todos los recursos que sean necesarios para enfrentar una enfermedad que hace estragos en la población. No es cuestión de estadísticas ni de teorías. Lo más prioritario no es si son 40 ó 75 los muertos, sino los efectos y la velocidad con que se propaga el dengue. Aunque en algún momento, claro está, hay que sentarse a revisar las razones por las cuales la enfermedad ha llegado a alcanzar la categoría de epidemia. Se habla de que los afectados podrían sobrepasar los 5 mil, que es mucho decir pese a todos los problemas sanitarios que se ciernen sobre el territorio.
Agro con prioridad
El secretario de Agricultura no tardó en refutar la denuncia de que el sector agrícola carece de recursos para las cosechas de fin de año. El ingeniero Salvador Jiménez declaró que la denuncia en tal sentido del agrónomo Osmar Benítez, vicepresidente ejecutivo de la Junta Agroempresarial Agropecuaria (JAD), tiene marcado interés político. Y todo porque, según el funcionario, el sector agropecuario figura entre las prioridades del presidente Leonel Fernández. Ante la reacción del funcionario, Benítez tendrá, por lo visto, que exponer de la manera más detallada posible su diagnóstico sobre la realidad del campo. Jiménez cita el crecimiento de un 12.7 por ciento como uno de los elementos que desmienten la calamidad que según el vicepresidente de la JAD afectan al agro. Cierto es que se ha tenido que importar. Puede que la situación no sea tan color de rosa como la ha pintado el Gobierno, pero como técnico Benítez debe probar sus afirmaciones.
