La visita a los cementerios para acondicionar tumbas y adornarlas con flores constituye una de las expresiones más vivas del tributo que se rinde a los deudos con motivo del Día de los Fieles Difuntos. En esos espacios, que un día como hoy representan un punto de encuentro para la familia, no faltan los responsos ni las velas para que los fieles que se han marchado descansen en paz. La fecha, que se remonta a una antiquísima tradición cristiana, encuentra la nación sumida en muchos conflictos sociales. La inseguridad ciudadana es uno de esos conflictos que invitan a reflexionar para proporcionar estabilidad y sosiego a la población en una fecha tan solemne. Esa inseguridad ha sido la causa de que muchas familias lloren o recuerden deudos, algunos, para colmo, con el sabor amargo de la impunidad. El Día de los Fieles Difuntos es un sentimiento que evoca amor, seguridad y justicia. A causa de una atmósfera cargada de presión hay mucha incertidumbre que es necesario despejar para que la gente pueda vivir con la paz que clama para sus deudos. La ocasión es propicia para reflexionar sobre alguna estrategia que afiance la unidad, la seguridad y el respeto de la familia. Los difuntos estarían más tranquilos en sus tumbas.
Todo incluido
La eliminación del voto preferencial reduce la participación de la ciudadanía en la elección de los diputados. Los partidos son los que tendrán la potestad, a menos de que surja algún mecanismo que lo regule, de ordenar a su conveniencia la lista de los diputados. Con la controversial decisión de la Junta Central Electoral no se podrá votar por un senador de un partido y por un diputado de otro. Los barones de las organizaciones políticas son las que aseguran de esa manera sus diputaciones. Decisiones como la adoptada con el voto preferencial amplifican la necesidad de fortalecer el sistema de partidos a través de una ley que se cumpla y respete. La Junta, por las dificultades que tuvo en las elecciones de mayo, para cuadrar los resultados optó por la ley del menor esfuerzo al limitar, con la eliminación del voto preferencial, la participación de la ciudadanía. Ese todo incluido que también prima en la elección de los alcaldes y los regidores fortalece la capacidad de maniobra de los partidos.

