Era lo más parecido a la Crónica de una Muerte Anunciada, que Sobeida Félix Morel y los demás imputados en las operaciones que se atribuyen al boricua José David Figueroa Agosto serían enviados a juicio de fondo. La ofensiva mediática patrocinada por las autoridades para sustentar el rosario de delitos que se les han atribuido no dejaba lugar a dudas de que los prevenidos, a quienes se han negado todos sus alegatos, tendrían que vérselas en los tribunales. Tras múltiples incidentes, entre los que figuró la frustrada exclusión de la prensa del proceso, la magistrada Claribel Nivar Arias determinó que existían pruebas suficientes para enviar los inculpados a juicio de fondo. Félix Morel y los demás imputados tendrán que responder por los cargos de asociación de malhechores y lavado de activos provenientes del narcotráfico. Aunque en verdad pudieran existir méritos para procesar a Félix Morel, las hermanas Mary y Adolfina Peláez, Madeline Bernard, Sammy Dauhajre, Eddy Brito, Ivanovich Smester y Juan José Fernández, la percepción que tiene la gente es que la presión del Ministerio Público fue determinante. Esa percepción no es el mejor criterio sobre la capacidad e independencia de la Justicia.
Patrón de crecimiento
Se pensaba que había plena satisfacción de los organismos internacionales con el patrón de crecimiento económico de República Dominicana. Pero tal parece que entidades como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID tienen sus reservas, aunque sin entrar en mayores detalles. Es lo que traduce la recomendación al Gobierno para que aproveche nichos de mercados en los cuales puede ser competitivo. Un estudio aconseja explorar nuevos sectores que puedan proporcionar un estímulo de crecimiento a largo plazo, además de explotar su cercanía con Estados Unidos y sacar mayor provecho al Tratado de Libre Comercio con esa nación y Centroamérica. Pese al tacto diplomático, la preocupación salta a la vista cuando se advierte que el país está en una encrucijada, habida cuenta de que tiene que redefinir su patrón de crecimiento hacia el futuro. Si se presta atención se colige en que entidades como el BID difieren del modelo actual, aunque se abstengan de criticarlo.

