Cuando organizaciones de San José Ocoa asumieron la reparación de los puntos críticos de la carretera que empalma la provincia con la autopista Sánchez, la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (Oisoe) censó la acción como un gesto desesperado. El director aseguró que el presidente Leonel Fernández había instruido al Ministerio de Obras Públicas para corregir a la mayor brevedad los daños causados por la tormenta Irene. Pero a cuatro meses del fenómeno atmosférico, los moradores no sólo consideran que han sido abandonados, sino que están preocupados de volver a quedar incomunicados por las malas condiciones de obras como el puente sobre el río Ocoa. Obras Públicas se ha limitado únicamente a bachear los puntos críticos, lo que para los residentes en la provincia sólo representa un paño con pasta. Carreteras, caminos vecinales, puentes y cañadas en mal estado amenazan, además de incomunicar a la provincia, la producción de más de un millón de metros en invernaderos. El puente sobre el río Ocoa fue reparado con aportes de la Unión Europea, pero los residentes temen que la obra pueda colapsar con una nueva crecida de la fuente acuífera, si es que el Gobierno no toma carta en el asunto.
Ejemplo saludable
El vicepresidente de la Corporación de Empresas Eléctricas Estatales (CDEEE) aporta otro ejemplo de transparencia con la licitación para contratar una Administradora de Riesgos de Salud (ARS). La decisión es otro tanto que se anota Celso Marranzini en el saneamiento y transparencia que ha impreso a su gestión en la CDEEE. Antes que contratar una ARS grado a grado, sin importar las intenciones, Marranzini ha optado por lo correcto al hacerlo a través de una licitación. Es lo que mandan las leyes y los procedimientos administrativos. Y dada la escrupulosidad que ha marcado su gestión no cabe la menor duda de que la prudente licitación se realizará con el más estricto apego a las normas. La decisión del Seguro Nacional de Salud (Senasa) de no renovar el plan de salud individual corporativo de los dependientes de pensionados de la antigua CDEEE ha obligado a la empresa a buscar otra ARS. Marranzini, en un ejemplo digno de imitar, se ha decantado por la decisión indicada.

