En PRD
Desacato
Se trata de un mensaje autoritario, que contrasta con los fundamentos del Estado de derecho, que un partido político desacate un mandamiento judicial. Por más en desacuerdo que pueda estar con la sentencia del Noveno Tribunal de la Sala Penal del Distrito Nacional, que ordena la reintegración de Geanilda Vásquez en la secretaría de organización, el presidente del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no tiene más que acatarla. Lo peligroso para la democracia, el Estado de derecho, la separación de los poderes y la seguridad jurídica no es el fallo del tribunal, sino que sobre la base de la fuerza se desconozca un mandato judicial.
Amparada en la sentencia, Vásquez trató de reasumir las funciones de las que fue separada por supuestas violación de los estatutos, pero la dirigencia del PRD no le permitió siquiera entrar al local de la organización. En medio de tensiones, el equipo que la acompañaba, en el que estaba la exvicepresidenta Milagros Ortiz Bosch, no tuvo más que marcharse. El caso de Geanilda es el único que Miguel Vargas Maldonado ha perdido en los tribunales en su disputa por el control del PRD. Pero tampoco lo ha aceptado, tal vez sin reparar en las consecuencias que entraña su actitud para el sistema democrático.
El pan a 7 pesos
El acuerdo a que se llegó para dejar sin efecto el alza del precio del pan no era definitivo. A menos que el alza de 5 a 7 pesos anunciado por el presidente de la Unión de Pequeñas y Medianos Industriales de la Harina no sea más que un mecanismo de presión, no obstante sus argumentos de que las materias primas para procesar el popular alimento han aumentado en un 40%. Aún así, si hay alguna fórmula para evitar el aumento del pan, que no sea reducir el tamaño porque ya es bastante chiquito, las autoridades deben explorarla. Además de su riqueza en calorías el pan tiene la facilidad de que se puede combinar con cualquier otro producto.
El aumento de 2 pesos la unidad, por más que se alegue que el dinero no vale nada, no deja de ser un golpe para esas familias de escasos recursos que tienen que hacer de tripas corazón para alimentar a sus hijos. Todas las alzas siempre se llegan en el mal momento, aunque algunos, como el actual, puedan verse entre los más inoportunos.
