Fitch Ratings, una de las principales calificadoras de riesgo del mundo, ha ofrecido una noticia buena y otra mala respecto a las perspectivas de la economía dominicana. La buena nueva es que el país se encuentra en perspectivas positivas sobre la calidad crediticia de sus bonos soberanos, respecto a la mayoría de las naciones del continente, lo que quiere decir que el Gobierno tiene crédito abierto a nivel de esos instrumentos financieros, mediante los cuales colocó en 2011 US$750 millones, a una tasa de 6.95 por ciento, menor que otras emisiones, a pesar de la grave crisis financiera que abate a la Zona Euro. La mala noticia se refiera a que la agencia calificadora no descartó realizar algunas rebajas a las economías que tengan un rating B, si se agravan los problemas de la Unión Europea. República Dominicana figura entre los países que serían objeto de esa rebaja en su calificación crediticia, lo que se reflejaría de manera negativa en la política de endeudamiento. Una mala y otra buena.
A desarmar se ha dicho
La Policía está compelida a cumplir al pie de la letra su advertencia de que confiscará las armas de fuego que sean exhibidas en lugares públicos, lo que debe cumplir sin importar si quien porta el revólver, pistola o ametralladora sea sardina o tiburón. Es también conveniente que las patrullas policiales detengan e investiguen a ocupantes de vehículos con perfiles de delincuentes, pues siempre es mejor prever que lamentar. La revocación temporal de la veda al consumo y expedición de bebidas alcohólicas en horas de la madrugada no puede ser interpretada como que se han abierto las compuertas para el libertinaje o desorden, por lo que hace bien la Policía en advertir que no permitirá que los lugares públicos se conviertan en especie de Oeste americano. Lo mejor sería que las autoridades decomisen todas las armas de fuego que sean portadas en centros de diversión o colmadones, sin importan si se ven o no se ven.

