El ministro de economía del nuevo Gobierno de España puso fin a la breve luna de miel del presidente Mariano Rajoy con la atribulada sociedad española, al advertir que la economía ibérica se contraerá en el último trimestre de 2011 y en el primero de 2012, lo que supone un nuevo ingreso en recesión, al encadenarse dos trimestres consecutivos de contracción. Luis de Guindos no anduvo con paños tibios para señalar que la economía de España seguirá de mal en peor y fue más duro todavía al afirmar que los dos trimestres mencionados no serán sencillos para el crecimiento ni para el empleo. Con Rajoy se cumple el dicho aquel de que una cosa es con guitarra y otra con violín, pues durante la ácida campaña electoral daba la impresión de que se había agenciado una varita mágica, pero ahora se sabe que los españoles tendrán que tomar más acíbar que miel. Lo más cercano a lo positivo que ha dicho el ministro de Economía ha sido que al acentuarse la crisis el Gobierno podría acelerar su plan de reformas. Todo luce indicar que 2012 será para España y Europa un año difícil, tormentoso, con poca luz al final del túnel.
Muy alto average
De los 24 fallecimientos por accidentes de tránsito reportados por el Centro de Operaciones de Emergencia (COE) durante el asueto de Nochebuena y Navidad, trece correspondieron a motociclistas, lo que representa el 54 por ciento del total de muertes acaecidas por esa causa durante el fin de semana. Esas cifras demuestran cuán necesario es regular de manera firme y drástica todo lo relacionado con el transporte en ese tipo de vehículo, empezando por la obligatoriedad de que conductor y pasajeros usen casco protector, de que las motocicletas porten placas y matrícula y de que los motociclistas respeten las señales de tránsito. Decenas de hombres, mujeres y niños están todavía ingresados en hospitales con lesiones de consideración a causa de accidentes de motocicletas, la mayoría de los cuales pudieron evitarse. No hay dudas de que faltan pantalones para enfrentar a los conductores de guaguas voladoras y a motoconchistas o motoristas, que andan por autopistas, calles y avenidas como chivos sin ley.

