Claudio y familia
Claman justicia
El proceso contra los acusados de la muerte de un hijo del combatiente constitucionalista y exguerrillero Claudio Caamaño Grullón ha sido reenviado en 33 ocasiones. Si no se trata de un récord en materia de reenvíos, es obvio que representa un buen average. Los frecuentes reenvíos, en los que se sospecha median presiones políticas, ha determinado que Caamaño Grullón, familiares y amigos protagonizaran ayer una vigilia frente a la Suprema Corte de Justicia y la Procuraduría General de la República en demanda de que se juzgue a los imputados. De la muerte de Carlos Francisco Caamaño Vélez, de 26 años y ocurrida en Pizarrete, Baní, se han cumplido dos años y 11 meses.
Por tratarse de una figura emblemática y no de un don nadie, la demanda de justicia de Caamaño Grullón plantea múltiples interrogantes. La familia dice que se siente desprotegida y estima que detrás de la muerte de Caamaño Vélez se ocultan manos poderosas.
Por el crimen está detenido Aquiles Martínez Arias (Bocho). En la vigilia se responsabilizó públicamente de los inauditos reenvíos al procurador fiscal Constantino Beltré, de la provincia Peravia, de quien se dijo actúa con negligencia por estar parcializado en favor de los imputados. Los incidentes en torno al proceso constituyen un desafío para el sistema judicial.

