Página Dos

RADAR

RADAR

La Junta Central Electoral  (JCE) someterá un nuevo  anteproyecto de ley  de partidos políticos, que como la anterior ira a la hoguera en el Congreso a menos que el liderazgo partidario arribe a algún tipo de acuerdo que permita su viabilidad. El presidente de la JCE, licenciado Roberto Rosario, ha sido cauto al referirse a la posibilidad de éxito de un proyecto de esa naturaleza, al advertir que esa institución se limita a sentar las bases para que se arribe a un pacto político. Tal parece que los partidos  se sienten mejor  libres de una disposición legal que los regule y fiscalice. Un primer proyecto de ley de partidos sucumbió por expreso bloqueo de la mayoría legislativa oficial, aunque se  debe decir que la oposición tampoco hizo mucho para que  fuera aprobado. Ahora la JCE se propone presentar otra iniciativa en el mismo sentido, esta vez avalada por las reflexiones expuestas en un seminario internacional  que permitió valorar experiencia de otros países sobre la materia. La ley de Partidos Políticos no será posible sin un previo pacto entre las organizaciones partidarias, que deben demostrar voluntad de someterse a un  estatuto que los  fiscalice y sea garante de la democracia interna, tantas veces cercenadas por líderes  y clanes que cultivan  el sectarismo y la intolerancia.

Por la derecha

El presidente de Tunes, Zine El Abidine Ben Ali, quien llevaba 23 años en el poder, huyo por la derecha ante el acoso de la población que  protagonizo violentas manifestaciones  en contra del desempleo y la corrupción. Gente de todas las clases sociales se tiraron a las calles  en reclamo de la renuncia de ese señor que gobernó con mano de hierro al país africano por más de dos décadas. Se dice que la caída de Ben Ali tendrá repercusiones en  toda Africa y el mundo árabe porque resultaba impensable que un tirano tan poderoso pudiera ser  derrotado por la furia de la población. La gente se canso de Ben Ali, que en medio del acoso prometió no reelegirse en el 2014, convocara a elecciones parlamentarias y además redujo los precios de los alimentos. Aun así las manifestaciones  continuaron y Ben Ali huyo como gallina. Los sucesos de Tunes podrían repetirse en muchos otros sitios del continente africanos donde los dictadores  tienen sus barbas en remojo.

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación