Sin impunidad
Escándalos OISOE
El escándalo en la construcción del hospital Darío Contreras, aunque es bastante grave, no es la única irregularidad que se denunció en la Oficina de Ingenieros Supervisoras de Obras del Estado (OISOE) bajo la gestión de su destituido titular Miguel Pimentel Kareh.
La comisión de veedores de la entidad no solo denunció supuestas sobrevaluaciones en la construcción de planteles escolares, sino concursos con todas las características de amañados. La destitución de Pimentel Kareh no puede constituir el punto final o el cierre de una investigación que, en honor a la verdad, tampoco se sabe si se ha iniciado. Tampoco una opinión tan suspicaz como la ofrecida por el Colegio Dominicano de Ingenieros, Arquitectos y Agrimensores (Codia) en el sentido de que en el centro médico no se registraron vicios.
El presupuesto inicial para el remozamiento del Darío Contreras fue estimado en 886.5 millones de pesos, pero su terminación supuso más de 1,700 millones, que la OISOE ha justificado con cambio en el diseño.
El margen que permite la ley de Compras y Contrataciones Públicas es de un 25%, pero en el caso del hospital se sobrepasó el 100%. Los vínculos que han salido a relucir entre Kareh y el empresario Ferdinando Lamarche también merecen aclararse.

