El alza de botellón de agua, que se cotiza entre 50 y 55 pesos, o las frecuentes escaseces por averías o sequías deberían constituir la principal preocupación del director del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD). Es obvio que la gente prefiere consumir el agua embotellada, a pesar de su abusivo costo, porque no confía en la calidad ni potabilidad del líquido que procesa la CAASD. En medio de ese cuadro tan dramático el director del organismo, Freddy Pérez, luce más entregado a la campaña a favor de la reelección del presidente Leonel Fernández que en conjurar un servicio público. Para lo más que la gente usa el agua de las cañerías es para bañarse, fregar o limpiar la casa. Por experiencia o desconfianza nadie la usa para beber ni para cocinar. El precio del agua embotellada se ha convertido en otro de los muchos ingredientes que constriñen el presupuesto de las amas de casa, pero lejos de explorar alguna opción para aliviar la carga, que es una de sus obligaciones como funcionario público, el director de la CAASD está mád dedicado a aprestos reeleccionistas. Y es posible que haya algo todavía peor en torno a los aprestos. Un botellón de agua entre 50 y 55 pesos es una barbaridad, pero los usuarios no tienen más alternativas.
Odiosa relación
El director de Cáritas en Haití ha dejado un aroma nauseabundo con la comparación que estableció entre el dictador Jean Claude Duvalier y el derrocado ex presidente Jean Bertrand Aristide. Para sustentar que a diferencia de Baby Doc, el ex sacerdote exiliado en Sudáfrica representa un peligro para Haití señala que Aristide gobernó para su beneficio personal y no para la población. Serge Chadic debería explicar para quién gobernó Baby Doc, quien tras 16 años en la Presidencia que heredó de su padre, el cruento dictador Francois Duvalier, huyó del país en medio de una revuelta popular. Además de incontables crímenes, al recién llegado y prácticamente bienvenido Jean Claude se le acusa de haber saqueado a la empobrecida nación. Sin duda que el presidente de Cáritas en Haití se ha evidenciado al señalar que Jean Claude está en su derecho de retornar a Haití. El que no lo está, en caso de que lo intentera, es el expresidente Aristide. Es lo que dice Chadic.

