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Estremece

Carga violencia

 

Todo el que lo conoció está profundamente consternado por su muerte, cualesquiera fueran las causas. Pero crímenes como el del alcalde de Santo Domingo Este, Juan de los Santos, no hacen más que invitar a reflexionar sobre la violencia y el derrotero de la sociedad dominicana.

Tan comunes se tornan los crímenes que tal parece que no se conoce otro medio para dirimir diferencias o conflictos. De los Santos, de 45 años, del Comité Político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) y presidente de la Federación Dominicana de Municipios (Fedomu), fue muerto por un contratista, amigo de confianza, Luis Esmerlin Féliz Féliz, de 44 años, por una presunta deuda.

Féliz Féliz se suicidó, pero antes también ultimó al sargento mayor Archi de Jesús Medina, de 34 años, miembro de la seguridad del alcalde. El homicida había llegado al despacho de De los Santos en Fedomu para reclamarle sobre un supuesto embargo entablado por trabajos pagados y no realizados.

Pero al parecer no contó con más recursos que la violencia para zanjar la supuesta litis. Por los muchos elementos que lo rodean, el trágico caso, que ha consternado a todos los sectores, amerita de una lectura real tanto de las autoridades como de la sociedad. La violencia y las animosidades no pueden regir como cultura.

El Nacional

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