De Finjus
A Domínguez Brito
La Fundación Institucionalidad y Justicia (Finjus) ha removido dos escándalos que transitan el sendero del olvido: la remodelación del hospital Darío Contreras y la violación con la presentación de la declaración jurada de bienes en que han incurrido nada menos y nada más que unos 1,200 funcionarios. Poner en movimiento la acción pública corresponde al procurador general de la República, Francisco Domínguez Brito, pero a la fecha no se sabe si ha dado algún paso en ese sentido.
El vicepresidente de Finjus, Servio Tulio Castaños Guzmán, criticó que no haya habido sanción sobre la violación a la ley 311-14, tras advertir que la impunidad puede “convertirse en un peligroso lastre para el desarrollo nacional”.
La sobrevaluación en la remodelación del Darío Contreras fue confirmada por la Dirección de Compras y Contrataciones Públicas, que además señaló que en la licitación convocada por la Oficina de Ingenieros Supervisoras de Obras del Estado (OISOE) se habían violado las normas.
Y en cuanto a la violación con la declaración de bienes la Cámara de Cuentas suministró un expediente a la Procuraduría General de la República con los nombres de los funcionarios que no habían cumplido con la ley. Pero Domínguez Brito, hasta donde se sepa, no ha dado ningún paso sobre ninguno de los casos.

