Tragedia
Más dolorosa
La tragedia que costó la vida a cinco miembros de una familia durante un aparatoso accidente de tránsito ocurrido el Día de La Altagracia en Cumayasa, La Romana, representa otro desafío para las autoridades. Todas las versiones indican que la colisión fue resultado de una imprudencia del conductor del minibús en que viajaban las víctimas, identificado como Alberto Lorenzo Sánchez Mejía, al tratar de rebasar por el carril opuesto a otro vehículo, impactando con una patana.
La mayoría de los accidentes trágicos que han enlutado familias y conmovido a la nación han sido provocados por imprudencias de los conductores. El penúltimo de los sucesos fue un choque entre dos minibuses donde murieron 10 personas ocurrido el 10 de noviembre. El caso de Cumayasa se torna más conmovedor al trascender el sacrificio de las víctimas, todos de Sabana Grande de Boyá, para viajar a Higüey a venerar a Nuestra Señora de la Altagracia.
Dos de los fallecidos, Griselda Pierret y su hijo de un año Yusandel Contreras Pierret, habían llegado al país el 24 de diciembre desde Alemania para compartir las navidades con sus familiares. Las autoridades de tránsito tienen que hacer más para evitar tragedias causadas por imprudencias o desperfectos de vehículos.

