Amalgama
Prófugos y reenvíos
El elevado número de “prófugos” de la justicia no ha dejado de plantear interrogantes. En los primeros seis meses de este año la cantidad de personas en “rebeldía” superaba las 6,000, de acuerdo con el Colegio de Abogados y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos.
El problema, sin embargo, no es como se ha expuesto. O plantea otra lectura. Según la directora de la Oficina Nacional de Defensa Pública, Laura Hernández, no se trata propiamente de rebeldía frente a la justicia, sino de notificaciones mal realizadas. O sea, de un problema administrativo, que compete a la Procuraduría General de la República.
Las notificaciones mal realizadas o en el aire impiden, según Hernández, que personas involucradas en procesos penales sean localizadas, generando impunidad y declaraciones de rebeldía que no se corresponden con la realidad.
La no comparecencia obliga a reenviar los procesos. Aunque, como declaró la fiscal del Distrito Nacional, Yeni Berenice Reynoso, los reenvíos tengan que investigarse porque se han convertido en una suerte de epidemia en los tribunales.
Pero la aclaración de Hernández es oportuna. Ahora corresponde al procurador Francisco Domínguez Brito hacer las indagatorias para tomar las medidas correspondientes.

