Donald Trump
Con rancho ardiendo
Por el muro con México y el gravamen a las importaciones del país azteca para costearlo, el impedimento de entrada a Estados Unidos de ciudadanos de siete países musulmanes, su política proteccionista y la embestida contra los indocumentados, el presidente Donald Trump tiene el rancho ardiendo.
La movilización en Los Ángeles, Nueva York, Washington, Boston, San Francisco, Miami y otras grandes ciudades es el más elocuente signo de rebeldía contra la intolerancia y las decisiones compulsivas del mandatario estadounidense.
Las protestas han tenido la particularidad de que son respaldadas por gobernadores, alcaldes y otras autoridades que rechazan las medidas de Trump. En tanto la justicia ha frenado transitoriamente las acciones contra los inmigrantes, las iglesias han advertido que utilizarán los templos para amparar a refugiados e indocumentados.
La resistencia no se ha limitado a las protestas, sino que varios fiscales se han agrupado para impugnar el decreto de Trump contra musulmanes e inmigrantes. Con los frentes que se han creado el panorama no es nada auspicioso. Ningún otro mandatario estadounidense había generado tanta tensión desde sus primeros días en la Casa Blanca.

