En Venezuela
Corre sangre
La sangre ha vuelto a correr en Venezuela durante las protestas protagonizadas por la oposición para presionar al gobierno de Nicolás Maduro a que convoque a elecciones y libere a los presos políticos.
En medio de una aguda crisis de desabastecimiento de alimentos y medicinas, las frustradas pretensiones del Poder Judicial de inhabilitar al Parlamento ha aumentado la confrontación entre el Gobierno y la oposición.
Alentada por la censura de la comunidad internacional al régimen de Maduro, la oposición ha tomado las calles para reclamar respeto al orden institucional. En una de esas movilizaciones cayó mortalmente herido de un disparo el estudiante universitario Jairo Ortiz Bustamente.
El disparo, según declaró la esposa del alcalde del municipio de Carrizal, en las afueras de Caracas, fue realizado por militares y agencias de la Policía que reprimieron la movilización efectuada en horas de la noche. Mientras Maduro se atrinchera en el poder y recurre a las fuerzas represivas para mantener el orden, la confrontación crece y el desenlace se torna más impredecible.
Como marchan los acontecimientos, Venezuela podría estar ante un baño de sangre, puesto que, para colmo, ninguna de las partes confía en el diálogo como recurso para superar la crisis.

