Hasta que su cuerpo fue encontrado sin vida en unos matorrales próximo a su residencia de La Guáyiga, un denso velo de misterio rodeó durante más de un año la desaparición de la niña Carla Masiel Cabrera. Con el conmovedor caso el drama de las desapariciones de niños ha estado lejos de terminar, como evidencian los casos de niños del sector El Valiente que no han sido localizados desde el 6 de octubre de 2015 y el 11 de abril de este año.
Los padres de Yodalis Luciano, de 12 años, y de Abraham Báez, de siete y autista, temen que en la zona opere una banda que se dedica al secuestro de personas. Johnny Luciano y Abraham José Báez Carrión dijeron que otras niñas habían sido raptadas antes de ser rescatadas en Verón y Bávaro, y que una profesora, identificada como Lourdes Rodríguez, de 60 años, está desaparecida desde el 23 de febrero.
Los casos son para que se profundicen las investigaciones antes incluso de que, como sucedió con Carla Masiel, pueda resultar demasiado tarde.
En el caso de la profesora se dijo que un día antes de su desaparición había retirado 350 mil pesos de un banco. La preocupación de los familiares y vecinos tiene mucho fundamento.



