A reservas de que aun se produzcan algunas mudanzas o acarreo de candidatos, los partidos parecen haber concluido el agitado proceso de alianzas e inscripción de candidaturas, con lo cual la campaña electoral ha arrancado con todo vigor a partir de este fin de semana. Lo cierto es que las pugnas intra y extra partidarias por la búsqueda de nominaciones a puestos de senador, diputado, síndico y regidor llegó a parecerse a un mercado de pulgas donde todo se compra o se vende. Vueltas las aguas, aparentemente, a su lugar, partidos y candidatos procuran ahora conquistar el voto de un exceptivo sufragante que meditará mucho antes de marcar rostros y boletas que resulten de su preferencia. Los llamados partidos emergentes han procurado sujetarse de las franquicias mayores para no perder su personería jurídica por falta de votos, aunque los partidos Revolucionario Independiente (PRI) Revolucionario Social Demócrata (PRSD) y Dominicanos por el Cambio (DxC) se han arriesgado y acudirán solos al certamen. ¡A correr!
Tarea difícil
El presidente Leonel Fernández ha iniciado su labor de mediación en procura de lograr conjurar el diferendo político entre Colombia y Venezuela, una tarea nada fácil, pero sobre la cual el mandatario dominicano ha acumulado algún tipo de experiencia, pues hace meses que realizó una labor similar cuando logró acercar a los presidentes Alvaro Uribe y Hugo Chávez, durante la Cumbre de Río, celebrada en Santo Domingo. Esta vez, el doctor Fernández ha viajado a Colombia para sostener un encuentro con Uribe, quien adelantó que contribuiría con la labor de mediación, y posteriormente se afirma que se reuniría con Chávez, en el Palacio de Miraflores, en Caracas. Chávez y Uribe tuvieron una fuerte discusión durante otra sesión del Grupo Río, en México, lo que motivó que el presidente azteca, Rafael calderón, propusiera al mandatario dominicano para encabezar una comisión de mediación que ayude a normalizar los nexos colombos venezolano. Ojalá que logre de nuevo el abrazo y apretón de manos.
