La brutalidad que exhibió la Policía para reprimir con bombas y tiros una protesta con cacerolas vacías en Santiago ha dado más de qué hablar que la propia actividad protagonizada por mujeres. No había necesidad de atacar a bombazos y macanazos una manifestación donde sólo se hacían sonar cacerolas vacías como expresión del alto costo de los alimentos y otros componentes de la canasta familiar. La protesta no implicaba alteración del orden público, pero con su insólita actuación la Policía le puso un sello inquietante. Además de reprimir a las mujeres, se detuvo a varios de los participantes. Indignó que una niña de cinco años que acompañaba a su padre fuera montada en la cama de la camioneta en la que se transportó a su progenitor en calidad de detenido. Como la protesta fue convocada por la Federación de Mujeres Social Demócratas (Fedomusde), la brutalidad policial ha adquirido connotaciones políticas. La investigación que ordenó el jefe de la Policía debe establecer responsabilidades sobre lo que, a todas luces, se trata de un atropello. El incidente refleja, por demás, la peligrosa sensibilidad que cobra fuerza en el actual proceso electoral. Ya antes unos dirigentes opositores habían sido detenidos en Santiago.
Otro giro en alarma
Elsiglo21.com ha dado un giro de 360 grados al ruidoso escándalo de espionaje electrónico a la Primera Dama al vincular al delegado electoral peledeísta en el caso. El periódico dice que el delito por el que se allanaron sus instalaciones y lo mantuvieron fuera de la red se cometió desde un servidor que pertenece a la empresa Novosit, que asegura es propiedad del dirigente peledeísta Danilo Díaz. Aunque no sea con la misma aparatosidad con que fueron requisadas la residencia y las oficinas del periodista Guillermo Gómez, propietario de elsiglo21.com, se espera que las autoridades investigarán la denuncia que implica a Díaz en una práctica sobre la que han prometido condena ejemplares. El director Radhamés Gómez Sánchez y demás ejecutivos del digital aportaron detalles que no pueden descartarse de antemano, si el objetivo es, en verdad, establecer responsabilidades. Al tratarse del delegado electoral del PLD, la acusación es más compromtedora.

