Valiosos murales de José Vela Zanetti han sido recuperados en la parroquia Nuestra de la Señora de la Consolación, de San Cristóbal, tras un proceso de restauración a que fue sometida por disposición del Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo. El templo, considerado la Capilla Sixtina del Caribe, guardaba un tesoro cultural que ha sido rescatado con la remodelación por más de 10 millones de pesos hecha por el Gobierno. La obra de Vela Zanetti reúne escenas de la vida de Jesús, personajes del Antiguo Testamento y la coronación de la Virgen. Desde su inauguración en 1949, después que el 4 de agosto de 1946 un terremoto devastara la iglesia Sagrado Corazón de Jesús, no había sido sometida a trabajos para rescatar su esplendor aquitectónico y cultural. En la cúpula se encuentran alegorías del libro del Apocalipsis, tres naves con bóvedas de cañón y arcos de medio punto que separan los dos laterales de la parte central, además de otras expresiones. Con el Castillo del Cerro y la Casa de Caoba, la parroquia, diseñada y construida por el arquitecto Henry Gazón, es uno de los principales atractivos turísticos y culturales de San Cristóbal. La fachada incluye íconos del Sagrado Corazón de Jesús y de San Agustín.
Espionaje telefónico
La investigación que se ha dispuesto sobre las conversaciones telefónicas que se han divulgado pasa por muchos elementos que la convierten en un verdadero desafío. Lo primero es si las interceptaciones de los teléfonos de Pedro Julio Goico Guerrero, involucrado en una supuesta trama contra el Gobierno de Haití, y de Guido Gómez Mazara, en una conversación en que se dice que a Miguel Vargas Maldonado lo que hay es que matarlo, cuentan con orden judicial. Y lo segundo, como parte de qué tipo de investigación fueron pinchados. Es lo que establecen las leyes, aparte de que también tendrá que explicarse la razón por la cual las grabaciones han sido usadas fuera de los tribunales. Tanto el Gobierno como los legisladores perredeístas que han divulgado grabaciones telefónicas son los primeros en ser investigados. Hasta pruebas en contrario se está ante dos violaciones contra el derecho y el honor personal, sancionadas por el artículo 44 de la Constitución.

