Evidencia cultura del fraude
El fraude del que ha dado cuenta el secretario de Educación en las Pruebas Nacionales más más allá de las simples trampas: se trata de la cultura del fraude como expresión de la crisis de valores que corroe a la sociedad. Las marrullas concuerdan con la corrupción que campea en los sectores público y privado, así como en los más variados estratos sociales. Es inquietante que por falta de buenos ejemplos, permisividad o algún otro factor profesores y estudiantes se involucren en acciones fraudulentas en desmedro de la moral y el conocimiento. Todos los implicados están contestes en que la capacidad no es lo que importa, sino el título. La magnitud del fraude en las pruebas revelado por el licenciado Melanio Paredes no sólo llama la atención en cuanto al sistema educativo, sino sobre la sociedad. Está bien que se haya dispuesto una investigación para establecer responsabilidades, pero sin obviar la revisión de todo un sistema que propicia violaciones tan lamentables. Son muchas las razones por las cuales un estudiante tiene que apelar al fraude, la principal de las cuales es la falta de conocimiento o de seguridad. Y cuando un profesor o un técnico se involucran en la práctica sin duda que el sistema está muy dañado. Sin muchas vueltas.
La Junta en picota
Los conflictos internos en la Junta Central Electoral (JCE) han vuelto a la picota con el cuestionamiento de la magistrada Aura Celeste Fernández a los recursos que recibe la institución. Con una sutileza que no opaca su indignación la magistrada se queja de la autonomía con que la Cámara Administrativa, que preside el licenciado Roberto Rosario, dispone de los recursos del tribunal electoral. Si bien es otro capítulo de las diferencias y conflictos que ha matizado al tribunal el señalamiento es una estocada punzante por lo menos al sistema administrativa. Aura Celeste no habla de corrupción ni dilapidación, sino de la necesidad de que el pleno controle y supervise los recursos que maneja la Cámara Administrativa. La propuesta luce tan sana y bien intencionada que no debe haber ningún tipo de objeción a que los gastos del tribunal sean fiscalizados. Pero lo más seguro es que la queja de Aura Celeste aumente los enconos y el malestar que desde el primer día imperan en el tribunal.

