Raphael Martos es una especie en vía de extinción en una industria del entretenimiento en decadencia.
Artista de los pies a cabeza, el Niño de Linares, el Divo de Linares o el Ruiseñor de Linares, como también se le conoce, es poseedor de un caudal vocal e histriónico irrepetible que lo ha patentizado como uno de los más importantes artistas españoles de todos los tiempos.
Raphael casó con el éxito y la fama el día en que por primera vez pisó un escenario, pero es a partir de su sociedad con el pianista y compositor Manuel Alejandro, de origen andaluz, cuando su nombre se universaliza.
Autor de grandes éxitos como «Yo soy aquél», «Cuando tú no estás», «Digan lo que digan», «Desde aquel día», «Amor mío», «Qué sabe nadie» y «En carne viva», entre muchos otros, Manuel Alejandro es responsable, en gran parte, de la exitosa carrera de Raphael. 28 años después de su último trabajo juntos, se reúnen para lanzar al mercado Reencuentro, un doble álbum (CD + DvD), contentivo de 12 canciones que serán disfrutadas en el concierto del mismo nombre que presentará el cantante español el 27 de septiembre en el Gran Teatro del Cibao, de Santiago de los Caballeros.
Dos días después, el 29, hará lo propio en el Teatro Nacional Eduardo Brito, de Santo Domingo, bajo la producción de StarShows.
Rafael Miguel Martos Sánchez nació en Linares, provincia de Andalucía, España, en 1943, en el seno de una familia humilde que se trasladó a Madrid antes de que él cumpliera su primer año de vida.

