Hace dos semanas que la Bibllioteca Ronald Reagan puso a disposición del público los actos relacionados con la única visita de Estado hecha por un presidente de República Dominicana a la Casa Blanca, y fue la de mi padre, Salvador Jorge Blanco, el 10 de abril de 1984. Se trata de tres videos que también pueden ser vistos en YouTube, que consisten en: a) La ceremonia de bienvenida a la Casa Blanca, en la que se puede apreciar las palabras de ambos presidentes Reagan y Jorge Blanco; b) Las palabas de ambos presidentes durante la Cena de Estado; y c) Un resumen de la visita de Estado.
Para no generar confusiones, ciertamente, otros presidentes dominicanos se han reunido en la Casa Blanca con el presidente de Estados Unidos, pero han sido “visitas oficiales”, en las que el presidente dominicano ha sido recibido en el Despacho Oval, pero no han sido “visitas de Estado”, que requieren de una mayor preparación y dedicación, tanto en la parte logística como en lo relacionado con los temas a tratar y acordar.
Hay que recordar que para esa época, 1984, habían temas regionales y nacionales que merecieron la atención del gobierno americano, como fue la Iniciativa de la Cuenca del Caribe, que puede decirse, que fue el inicio de lo que es hoy la gran industria de las zonas francas en República Dominicana.
De igual manera, ese fue el comienzo de unas relaciones bilaterales fructíferas que luego años después tuviera lugar el DR-CAFTA, o el acuerdo de libre comercio entre República Dominicana, Centroamérica y Estados Unidos.
De igual manera, la lucha contra el narcotráfico y la drogradicción fue tema de discusión con el gobierno americano, y se tomaron valientes medidas que sin lugar a dudas contribuyeron a la lucha de este mal.
También, fue el inicio de la reconducción del turismo como parte esencial de nuestro desarrollo económico, de tal suerte que nuestras playas pudiesen competir con la riviera maya, y con otras islas del Caribe. Por ello, mi padre tuvo la visión de autorizar la construcción del Aeropuerto de Punta Cana, que es hoy el de principal movimiento en todo el país.
Mi familia y yo nos sentimos muy orgullosos de que la única visita de Estado a la Casa Blanca, 33 años después, sea la de mi padre. Por supuesto, esperamos que en el futuro cercano, otro presidente dominicano pueda vivir esta experiencia con los desafíos actuales.

