Quisiera creer que son hechos aislados producto de reacciones de seres inadaptados, y no una acción que quieren poner de moda los jugadores de baloncestos del país de agredir física y verbalmente a periodistas deportivos.
Lo de Marlon Martínez, actitud agresiva que desencadenó en una agresión a trompadas en contra del cronista de San Francisco de Macorís Junior Matrillé, no debió sorprender a nadie por el largo historial de desordenes que ha provocado este jugador.
Lo que si dejó con la boca abierta de asombro fue la actitud asumida por los ejecutivos de la Liga Nacional de Baloncesto, que preside el querido profesor y ex duro licenciado Federico Lalane José, quien en una salida salomónica decidió multar al agresor y al agredido sin tomar en cuenta que fue el mismo jugador que cometió la osadía de desafiar la autoridad y seriedad del profesor Lalane ¿Es cuestión de conveniencia la tolerancia o amnesia?
No se justifica tanta protección para un jugador problemático y con un acumulo de incidentes que transgreden la disciplina y el buen accionar dentro y fuera de una cancha de baloncesto, a menos que los intereses se coloquen por encima del orden y la buena conducta como ocurrió en varias ocasiones con el auspicio del ex presidente de la Federación Dominicana de Baloncesto, Frank Herasme, que pasó por alto todos los líos producido por este señor poniendo en evidencia su falta de autoridad para manejar ese tipo de casos.
Ahora otro sobreprotegido, lo que justifica su engreimiento, Jack Michael Martínez, no se conforma con insultar y denostar el trabajo que realizan los periodistas deportivos, sino que llegó al extremo de amenazar y utilizar el término secuestrar al joven cronista Ricardo Rodríguez si se atreve, si quiera, a mencionarlo en un comentario.
Escuché la grabación y me indigna que personas así sigan gravitando y siendo endiosados por dos o tres pelafustanes y adulones que consideran que las actuaciones dentro de una cancha están por encima de la moral y las buenas costumbres.
La Federación Dominicana de Baloncesto, Fedombal, en la persona de su actual presidente ingeniero Rafael Uribe, tiene que tomar carta en este asunto que se torna peligroso si se toma en consideración los antecedentes de mal proceder de estos dos jugadores, porque sino pasará en lo adelante a ser cómplice de todo cuanto sigan haciendo.
La Asociación de Cronistas Deportivos de Santo Domingo y demás asociaciones del país, deben salir en defensa militante de sus miembros, para que no haya lamentos después que ocurra una desgracia.

