DAKAR .AFP . El caso de los 133.000 euros ofrecidos a un funcionario del FMI, el español Alex Segura, como «regalo de despedida», desató un escándalo en Senegal, donde los medios y la sociedad civil denuncian una «trivialización de la corrupción» por parte del presidente Abdulaye Wade.
«Wade, cajero automático del palacio», tituló el viernes en primera plana el diario Le Quotidien.
A principios de la semana, el Fondo Monetario Internacional (FMI) explicó que uno de sus funcionarios había recibido de la presidencia senegalesa no menos de «100.000 euros y 50.000 dólares».
El presidente Wade confirmó al FMI que había «organizado la entrega» de ese dinero, el 25 de septiembre, afuncionario, que terminaba su misión.
