Los dominicanos celebran hoy el 177 aniversario de la Independencia Nacional, acontecimiento que trajo consigo la fundación de un Estado libre y soberano que nació bajo la consigna de Dios, Patria y Libertad y el imperecedero compromiso de que la nación podría ser destruida, pero jamás degradada a la condición de sierva.
Veintidós años antes, el capitán José Núñez de Cáceres emprendió un efímero proyecto de proclamación de la República, que fue como semilla de emancipación sembrada cuando Juan Pablo Duarte, padre de la nacionalidad dominicana, apenas contaba nueve años de edad.
La Trinitaria, considerada como un modelo de organización política para los pueblos de América que luchaban por liberarse de los colonizadores europeos, fue el vehículo ideado por Juan Pablo Darte, cuando recién cumplía los 25 años, para concebir, impulsar y proclamar la separación de Haití del Santo Domingo Español.
Ramón Matías Mella, quien disparó el trabucazo que anunció al mundo el nacimiento de la nueva República, y Francisco del Rosario Sánchez, cuyo valor y arrojo contribuyeron a consolidar el ideal independentista, fueron trinitarios discípulos de Duarte.
A lo largo de 177 años, los dominicanos han ofrendado sangre y sacrificio para preservar el legado de los padres de la patria, incluida su lucha contra la anexión a España, gestiones de traspaso de parte del territorio a Estados Unidos, y el desbordante endeudamiento que motivó la ocupación militar estadounidense (1916-1924).

