Editorial

Ridículo y burlón

Ridículo y burlón

La Junta Central Electoral (JCE) ha dispuesto suspender a partir del viernes los planes sociales del Gobierno y Ayuntamientos, en una medida que por tardía se acerca a lo ridículo.

Con esa resolución, la Cámara Administrativa de la JCE  pretende librarse de las censuras vertidas  sobre sus jueces por su  evidente indiferencia ante el uso y abuso de recursos públicos en la campaña electoral.

Prohibir 48 horas antes de las elecciones  que gente del Gobierno y de los cabildos distribuyan  canonjías resulta risible, pues se trata de una  decisión cosmética que al parecer  procura guardar apariencias.

 La JCE debió  al inicio de la campaña electoral impedir que dependencias públicas volcaran presupuestos en favor de  candidatos del partido oficial y evitar situación similar con  recursos de  Ayuntamientos controlados por partidos de oposición.

Esa mentada  iniciativa cautelar se recibe con más indignación que aplauso porque intenta ocultar un  dilatado comportamiento negligente o de indiferencia respecto a  recurrentes denuncias sobre uso de recursos estatales en  el proceso comicial.

El juez Roberto Rosario sostiene que  la prohibición de los programas sociales del Gobierno procura  consolidar la tranquilidad y paz que caracteriza al proceso electoral.

Se insiste en señalar que  esa resolución que se aplicaría horas antes de las votaciones  resulta tardía, ineficaz, simbólica y burlona. El daño ético, jurídico y moral ya está hecho.

Las enfermeras

Al conmemorarse  hoy el Día de la Enfermera, la sociedad está compelida a reconocer la labor de  estas profesionales que con  esmero  auxilian a médicos y pacientes en todos los centros asistenciales de la nación.

Más de 17 mil enfermeras del  sistema público de salud,  con salarios  que no exceden de  12 mil pesos mensuales. sufren  cruenta miseria y marginalidad incompatible con la dignidad humana.

Esas valiosas profesionales reclaman y merecen equidad salarial y dignidad profesional.

El Nacional

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