El ministro de Cultura José Rafael Lantigua junto al director del Teatro Nacional Eduardo Brito, Niní Caffaro y familiares de la homenajeada, develizó un cuadro de la pianista, escritora y educadora, Aida Bonelly de Díaz, a la entrada de la sala de la Cultura, designada con el nombre de la artista.
En el acto, que contó con la presencia delos hijos de la artista: Victoria Amelia y Virgilio, fue también develizada una tarja designando la Sala de la Cultura del Teatro Nacional como Sala Aída Bonelly de Díaz.
Al hablar en el acto, Lantigua destacó que era significativo designar dicha sala con el nombre de quien fuera excepcional pianista, escritora y educadora, cuyo nombre estará siempre unido al del escritor Virgilio Díaz Grullón, quien fuera su compañero de toda la vida y gran colaborador de la Feria Internacional del Libro. Honramos a su compañera de toda la vida, quien no pudo estar presente, un homenaje a la trayectoria de una mujer distinguida en la cultura dominicana, subrayó Lantigua.
La semblanza de Bonelly de Díaz estuvo a cargo de la pianista y crítica Margarita Miranda de Mitrov, ex alumna, quien destacó que ella abrió las puertas del teatro a muchos jóvenes talentosos, El retrato de la pianista fue realizado por el pintor Dustin Muñóz, quien también realizó retratos a Juan Bosch, Monseñor Arnáiz y otros.
A nombre de la familia dio las gracias, su hija Victoria Amelia, quien resaltó que les llenaba de orgullo este reconocimiento en vida a su madre. La designación del nombre fue aprobada por el Consejo Nacional de Cultura, a solicitud de un grupo de músicos encabezados por el maestro Julio de Windt.
Es un homenaje a la trayectoria de una mujer distinguida
Su nombre estará ligado siempre al de otra gran figura, Virgilio Díaz Grullón
EL DATO
Más sobre la homenajeada
En 1978 Aída Bonelly de Díaz fue codirectora artística del Teatro Nacional. De 1980 a 1983 fue directora artística de dicho Teatro, época en la que creó la Sala de la Cultura y dedicó la Sala Ravelo a presentaciones teatrales. Entre 1987 y 1990 volvió a ser directora artística del Teatro Nacional, esta vez hasta su retiro.

