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Salud en Línea

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Atención primaria en salud

Atención primaria en Salud, fue un eslogan trazado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el 1978, a propósito de su conferencia celebrada en Alma-Ata, antigua URSS, 6-12 de septiembre de 1978 con la finalidad de unificar conceptos en los 191 países representados en la misma, y ampliar la cobertura de salud en todos los países dando mayor prioridad a los sistemas de salud con recursos limitados, de esa cumbre surgió el eslogan: “salud para todos en el año 2000”.

Acogiéndose a esta iniciativa, en el 1978 el gobierno de turno respaldo las recomendaciones internacionales y el mandato de la OMS que daba un margen de 22 años para preparar los recursos humanos necesarios para provocar este cambio en la salud dominicana con la instalación de las unidades de atención primaria.

Con esta finalidad, fue creada en el IDSS la primera Residencia Nacional de Medicina Familiar, de donde salieron graduados más de 20 profesionales, no obstante, la misma a través de los años “se diluyo ola dejaron caer” (por falta voluntad político-institucional), pues esos recursos médicos iban a ser los protagonistas de estas Unidades de Atención Primaria.

Nunca más se volvió hablar de “Atención Primaria” hasta el 2001 cuando se aprobó la ley 87-01 de seguridad social, donde se valora el papel del médico de atención primaria (médico familiar) como puerta de entrada al sistema que representa esta ley, cuyo número deficiente (solo existían para la época menos de 50 médicos familiares) no alcanzaron para nada, hoy en día, existen en el país más de 10 escuelas de medicina familiar patrocinadas por diferentes universidades.

La preocupación del momento es que a propósito de la construcción, remodelación y equipamiento moderno de nuestras instituciones hospitalarias no se vislumbra (40 años después de anunciado el eslogan: “Salud para todos en el año 2000”, la organización de una verdadera red de Unidades de Atención Primaria, con protocolos cibernéticos que permitan integrar el sistema de la “referencia y contrarreferencia” de los pacientes a las unidades hospitalarias modernas de tercer y cuarto nivel para ampliar la cobertura de la medicina preventiva a todos los dominicanos y donde los médicos familiares -sin lugar a dudas- forman parte esencial en estos cambios, pues a pesar de todo continuamos con la medicina asistencial.

El Nacional

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