Reportajes

Sanación a distancia

<P>Sanación a distancia</P>

POR Lusbania Santos
lusbaniasantos@gmail.com

SANTIAGO. Dar testimonio de que te has sanado de una enfermedad mortal,  como el cáncer por ejemplo, es un valor que le falta a personas que sólo piensan en que Dios les ha dado una oportunidad para seguir viviendo.

Cuando los médicos no encontraban el remedio definitivo para sanar a Gisselle Veras, ella tiene la creencia de que Dios ya tenía la cura a su enfermedad tras ser  diagnosticada con cáncer hace un año.

Su testimonio es de leyenda y un aliento de vida, “mientras hablaba con un amigo, le dije que tenía que pasarme algo grande para acercarme a Dios y de forma increíble, días después empecé a sentir algo extraño en mi seno izquierdo, fui al médico y luego de  un largo proceso me diagnosticaron cáncer”, narra  emocionada por aquel primer momento de descubrir que padecía esa enfermedad.

Veras es una madre casada con dos niños que procreó antes de saber que tenía el padecimiento.

El cáncer de mama consiste en un crecimiento anormal y desordenado de las células de ese tejido.

La mama está formada por una serie de glándulas mamarias que producen leche tras el parto, y a las que se les denomina lóbulos y lobulillos.

Cuando le dijeron que tenía cáncer  sintió que todo su mundo se derrumbaba, pero fue entonces cuando Dios le hizo entender que El estaba a su lado que tenía el control de su situación.

Empezó el proceso de las quimioterapias, pero los cambios no sólo los iba experimentando en su cuerpo físico sino también en su ser interior.

En ese sentido sostiene que lo que perdió en el proceso no le hace falta, pues lo que ganó es incomparable: fe y confianza en Dios.

Expresó que cada vez que se sometió a una cirugía, Dios le mostraba que estaba con ella, por lo que no tenía ninguna preocupación. Descansó en Él, empezó a creer y declarar su sanidad, y que tal como lo había declarado, aconteció.

“Un día, mientras un hermano de la Congregación oraba en mi casa, sentí un toque del Espíritu Santo, caí al suelo, el Señor estaba tratando conmigo y cuando me levanté sólo decía: el Señor me sanó, estoy sana”, recuerda.

Aunque Gisselle se sometió a varias cirugías, ella afirma que su sanidad no proviene del hombre sino de ¨la mano sanadora de Dios¨.

Sostuvo que su vida fue impactada mientras leía la Biblia y encontraba con versículos de sanidad de los cuales se apropió.

 Esas palabras fueron su escudo en el momento de la prueba según indicó. “Estoy sana, vivo bajo la gracia de Dios, descanso en la palabra, gracias a mi Padre, que dirige mis pasos, todos mis estudios salen negativos”, dice.

Gisselle Veras exhorta a las personas con efermedades difíciles, escasez  o cualquier problema, a poner sus ojos en Jesús. Y a los que gozan de salud, a no esperar que ésta se vea afectada para acercarse a Él por necesidad.

La palabra  cáncer es

 de origen   griego y significa cangrejo,  porque las células dañadas se parecen a ese crustáceo. El cáncer de mama  es en un crecimiento anormal y desordenado de las células de ese tejido. Se puede controlar si se detecta a tiempo.

El Nacional

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