Ernesto Guerrero
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Esta frase desacertada la escuché de unos amigos cuando con sus camisas arremangadas salían de un puesto de vacunación. Lastimosamente, una dosis de vacuna no confiere suficiente protección y para lograr la inmunidad de rebaño debemos tener inmunizado (dos dosis) al 80 por ciento de la población. Esto sin contar el efecto nocivo de las nuevas variantes.
Desde Israel nos llegan esperanzadoras noticias sobre los resultados inmediatos de las inmunizaciones, sin embargo, Chile, a pesar de tener la más exitosa campaña de vacunación en la región y ocupar un quinto lugar mundial en dosis administradas por cada 100 habitantes, están atravesando por su peor ola epidémica, con altas tasas de contagio, estableciendo récords de casos y muertes diarias.
Según los expertos, las causas detrás del nuevo aumento son variadas y obedecen a motivos que van desde las políticas implementadas hasta el cansancio por las medidas un año después. Si bien el país desarrolló una capacidad «muy significativa» para realizar exámenes de COVID, no fue muy efectivo en localizar los contactos de las personas contagiadas, lo que hizo que el virus continuara circulando.
Cuando llegaron las vacunas, hubo un mal manejo de la información a la población, dando a entender que con las mismas ya esto se había solucionado y no entregando el mensaje que la vacuna es un elemento más entre todas las otras medidas de prevención. La presión económica condujo al levantamiento temprano de ciertas restricciones de movilidad, y a la reapertura de los lugares de esparcimiento.
Hay quienes argumentan que detrás de todo esto también están las nuevas variantes, que son más contagiosas y letales; las mismas venían circulando desde hace tiempo sin controles para impedir su ingreso y monitoreo. La vacuna más frecuentemente utilizada (Sinovac) no es tan efectiva como la Pfizer contra estas nuevas variantes, pero debemos tomar en consideración que solo el 5% de la población tiene las dos dosis.
Es cada vez es más evidente que esto no se resuelve solo con vacunas… hay que «reiniciar» la detección y aislamiento de sintomáticos, mantener las medidas de distanciamiento social, imponer PCR para todos los que ingresan y dar seguimiento a las nuevas variantes. Finalmente Procurar las vacunas que pronto estarán disponibles y multiplicar el numero de dosis aplicadas diariamente.

