Una aguda división existe entre los investigadores y organismos del Estado encargados de investigar la muerte del coronel José Amado González y González y la fuga de José David Figueroa Agosto, hasta el punto que ni siquiera la Procuraduría General de la República sabía que la señora Dolphy Peláez tenía una vigilancia montada.
Este miércoles, el procurador adjunto, Frank Soto, encargado de la investigación del caso y del asesinato del coronel José Amado González y González, dijo que la Procuraduría no le ha pedido a ningún organismo de seguridad del Estado que le monte vigilancia a Peláez.
No obstante reconoció el derecho que tienen algunas de las agencias que trabajan en el caso, a montarle la vigilancia que consideren de lugar a cualquiera de los implicados.
Recuerda que el Ministerio Público es cabeza de la investigación, pero la fuerzas de seguridad no las tenemos nosotros todas aquí y las demás agencias tienen fuerza pública y podrían perfectamente hacer eso, respondió Soto a El Nacional cuando se le preguntó que cómo era posible que siendo el Ministerio Público cabeza de la investigación no supiera de la vigilancia a Peláez.
Una fuente confió a este medio que el procurador adjunto, Bolívar Sánchez, considerado principal investigador del caso, tiene más de una semana que no acude a su despacho, ni a los trabajos de la comisión investigadora.
El pasado sábado, un grupo de personas usando armamentos y capuchas, se presentó a la cárcel de Najayo con el interés de penetrar a la celda de la reclusa Mery Peláez.
El grupo alegó que pertenecía a una institución de seguridad del Estado y que le daba seguimiento a Dolphy Peláez, quien se encontraba en la celda de su hermana Mery Peláez visitándola.
Del grupo armado, uno se habría identificado como militar, y decía además tener orden de detener a la familia de la joven, que la visitaba en esos momentos.

