ATHENS, Georgia, E.U. AP. Un hombre acusado de matar a un policía y que mantenía secuestradas a nueve personas hizo una inusual petición a los negociadores: Quería rendirse ante las cámaras de televisión.
Jamie Hood, de 33 años, salió de un apartamento con el torso desnudo y rodeado por cinco de los nueve adultos y niños que tuvo secuestrados por varias horas mientras negociaba con las autoridades federales, locales y estatales.
La entrega, en un momento de gran audiencia televisiva, fue el desenlace de cuatro días en busca de Hood.
