En 1995, Ismail Serageldin, por aquel entonces vicepresidente del Banco Mundial, dijo que“Si las guerras del siglo XX se lucharon por el petróleo, las guerras del próximo siglo serán por el agua”. Más de dos décadasdespués, estas prediccionescobran cada vez más relevancia.
Lo hemos vivido en carne propia de cara al conflicto actual con Haití por el Río Masacre, perodesafortunadamente, este es solo el comienzo de los desafíos que tendremos que enfrentar en cuanto al agua.
En el año 2016, el Foro Económico Mundial identificó la seguridad hídrica como el reto más importante a mediano plazo que enfrentará la humanidad. Garantizar un acceso confiable al agua potable y sistemas de saneamiento es fundamental para la salud y calidad de vida.
Además, el agua es el motor de nuestra agricultura y de ella depende nuestra capacidad de alimentarnos. Sectores clave como la industria, minería y turismo dependen también de un suministro confiable de agua.
Enfrentar la volatilidad del agua, en inundaciones, sequías y desastres naturales, así como las enfermedades que pueden resultar del inadecuado tratamiento de aguas residuales,es fundamental, tanto para preservarvidas, como para cuidar de nuestros ecosistemas.
La interrupción de este recurso podría tener graves consecuencias económicas.
Tras años de mala gestión de este preciado recurso, esta administración se ha encontrado de frente con una situación tan alarmante como insostenible.
Los análisis realizados por el Ministerio de Industria y Comercio muestran que la disponibilidad de agua es suficiente para atender la demanda de los principales servicios hasta el año 2050, siempre y cuando realicemos cambios radicales en la gestión y aprovechamiento del recurso.
De acuerdo con estadísticas del Banco Mundialnueve de cada diez dominicanos recurren al agua embotellada como fuente principal de agua potable, y más de dos tercios de los hogares recurren a tanques, bombas o cisternas para almacenar agua para el consumo diario.
El actual gobierno ha dado pasos importantes en la dirección correcta al crear el Gabinete del Sector Agua y lanzar el Pacto Nacional por el Agua 2021-2036 que reunió a los agentes relevantes de la Sociedad y el gobierno para buscar soluciones viables y establecer políticasde prevención y reversión del daño.
Además, se estableció el Plan de Manejo Integral de Cuencas Hidrográficas Prioritarias y el Poder Ejecutivo ha trabajado en la Ley de Aguas a fines de darle herramientas al Estado para preservar el recurso como uno de dominio público. Estas y otras medidas educativas, de investigación y de tecnologías nos ayudarán a garantizar el acceso al agua y elbienestar de las generaciones presentes y futuras.
Por: Orlando Jorge Villegas
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