Falleció ayer a los 78 años de edad, en su vivienda de la Diócesis de San Francisco de Macorís, el sacerdote salesiano Joaquín María Soler Corominas, y sus restos serán sepultados esta tarde, a las 4:00, en la parroquia María Auxiliadora, en Jarabacoa.
La muerte del sacerdote fue dada a conocer por la Inspectoría Salesiana de las Antillas, que mediante una comunicación dijo que el deceso se produjo a las 5:00 de la tarde.
El padre Julio Soto, Secretario inspectorial, lamentó la muerte y dijo que la vida de Soler se puede resumir en pocas palabras, ya que se entregó de lleno a los jóvenes antillanos en todos los sitios en que le tocó trabajar. Dijo que vivió a plenitud el espíritu oratoriano.
El documento dice que era de temperamento fuerte y activo, a pesar de lo cual logró el aprecio de toda la comunidad, pero que los últimos años lo pasó alejado de su quehaceres por problemas de salud, que la Iglesia no especifica.

