Opinión

Si se quiere, se puede

Si se quiere, se puede

Cada día me convenzo de que cuando se quiere, se puede. Lo acabamos de ver en la conmemoración de la  Semana Santa, aunque con menos fallecidos que el año pasado,  con más violencia y más heridos así como un inventario deprimente. En los vehículos, las autoridades encontraron  armas blancas  y armas de fuego. Sabemos que vivimos del turismo, en un país con abundante belleza.

Pero fue digno de felicitarse el esfuerzo de nuestras autoridades. Militares, policías. El nuevo director de Amet comenzó bien, y la Semana Santa fue la mejor prueba, pero también la Defensa Civil, la Cruz Roja, la Primera Dama, todos hicieron su papel, pero el dominicano se estremece con la alegría y es muy bueno aquello, aunque tenemos que seguir aprendiendo.

No tengo nada  contra las fiestas,  soy un músico frustrado, y no hay un Taveras que no toque siquiera una tambora. Disfruté una entrevista que le hicieron a mi querido pariente Jorge Taveras, quien termina diciendo que la vida sin música es muy triste, insulsa.

Aproveché la Semana Mayor. Visité iglesias, estuve por el Este, el Sur y  el Cibao para que no me contaran. Vi  televisión y leí  el último libro del predicador Saulo Hidalgo: “No te Rindas”, tan agradable su lectura,  con la simpática  honra para mí, de que cargué ese niño siendo pequeño, pues  viví  en su casa cuando era estudiante. Los padres de Saulo, Víctor Hidalgo Justo y doña Flor, son una relevante pareja. Eran profesores en la UASD. También recuerdo que la madre de Víctor era tía de  Manolo Tavárez, aquello influyó para tratarme a fondo con el  joven Manolo y siempre vi  un mensaje especial en sus ojos y sobria conversación. No me inscribí en el 14 de Junio porque estaba con  Juan Bosch hasta 1967. Esos líderes se nos perdieron en el pasado por inocencia política y falta de visión de la misma democracia internacional, que con frecuencia se  equivoca. Ahora avanzamos, pero como la tortuga, con un  país con tantos recursos todavía inexplorados.

También medité sobre lo que hemos calado, dando cátedra con los mejores peloteros; en la música, los Juan Luis Guerra y otros,  en el cine después de María Montez, en historiadores, escritores fabulosos, en la medicina, en la industria, en el comercio, en la política no se diga y lo que hemos visto los dominicanos, basta recordar que con motivo del Quinto Centenario hubo aquí cientos de cónclaves, y como destino turístico somos el principal en el área. ¿O no lo sabemos? Por ello me hace daño ver ciertos reportes de lo que  somos; por favor compréndanme que ame tanto mi país, mi gente, pero es que quiero lo mejor para mi pueblo, comenzando con nuestros candidatos privados y públicos, el bienestar de todos, pero eso hay que proponérnoslo, buscarlo. ¿Comprenden?

El Nacional

Es la voz de los que no tienen voz y representa los intereses de aquellos que aportan y trabajan por edificar una gran nación