GAZA, AFP.- Israel seguía el sábado bombardeando la franja de Gaza por mar y aire, entrando así en la segunda semana de su guerra contra Hamas, que advirtió de un «destino sombrío» a los soldados israelíes en caso de una ofensiva terrestre.
Desde que comenzó el ataque de Israel el 27 de diciembre, han muerto ya 436 palestinos, de los cuales 75 son niños y 21 mujeres, y al menos 2.290 personas han resultado heridas, según fuentes médicas palestinas.
«Hubo unos 750 ataques» en la primera semana, indicó a la AFP un portavoz militar israelí.
Al mismo tiempo, unos 500 cohetes palestinos disparados desde la franja de Gaza dejaron cuatro muertos en Israel, entre ellos un soldado, y una docena de heridos, de acuerdo a las cifras del ejército y la policía israelíes.
Desde la medianoche del sábado, Israel lanzó 25 bombas contra la franja de Gaza mientras que en territorio hebreo cayeron una decena de cohetes palestinos que dejaron dos heridos leves.
En uno de esos ataques israelíes murió un jefe local del brazo armado de Hamas, las brigadas Ezzedine al-Qassam, Mohamed al Jamal, de 40 años, según fuentes médicas palestinas.
Un portavoz militar israelí afirmó que era el responsable de la organización de los lanzamientos de cohetes en toda la ciudad de Gaza contra el sur de Israel.
El ejército también alcanzó un establecimiento escolar, la Escuela Norteamericana, en Beit Lahiya, en el norte de la franja de Gaza, afirmando que se trata de un edificio utilizado «con fines terroristas, una base de lanzamiento de cohetes y de escondite para los líderes de Hamas».
Las bombas también impactaron en el puerto pesquero de Gaza, sin dejar víctimas, afirmaron testigos.
Ante la probabilidad de que Israel lance próximamente una operación terrestre, el líder en el exilio del movimiento islamista Hamas, Jaled Mechaal, aseguró que su movimiento «no capitulará» y advirtió a su enemigo de un «destino sombrío» si entraba en Gaza.
«Si cometen la estupidez de lanzar una ofensiva terrestre les esperará un destino sombrío en Gaza. Será su maldición, la ira de Dios caerá sobre ustedes», declaró el dirigente islamista, quien vive en el exilio en Damasco, dirigiéndose a los responsables israelíes.
El brazo armado de Hamas aseguró que sus combatientes repelieron el intento de una patrulla de las fuerzas especiales israelíes de cruzar la frontera en la franja de Gaza, informó a la AFP un portavoz de las Brigadas de Ezzedine al-Qassam.
Sin embargo, un portavoz del ejército israelí dijo «no tener constancia del incidente», y añadió que ninguno de sus soldados había penetrado en la franja de Gaza desde el 27 de diciembre.
El primer ministro israelí Ehud Olmert, la ministra de Relaciones Exteriores, Tzipi Livni, y el de defensa, Ehud Barak, estuvieron realizando el viernes consultas en Tel Aviv sobre el próximo paso a dar en la ofensiva a Gaza.
Egipto, primer país árabe que firmó un tratado de paz con el Estado hebreo, anunció el viernes que había enviado una carta a Israel pidiéndole que no realice semejante operación.
La ofensiva israelí, contra una de las regiones más densamente pobladas del mundo, se realiza principalmente con aviones, helicópteros, y aviones sin piloto, pero también a través de la marina militar.
Sus objetivos son edificios de Hamas y gubernamentales, así como mezquitas en las que, según el ejército israelí, se almacenan cohetes, y los túneles de contrabando de armas entre la franja de Gaza, bloqueada por Israel, y Egipto.
El presidente estadounidense, George W. Bush, pidió que quienes puedan influir en el grupo radical palestino Hamas lo presionen para que suspenda sus ataques a Israel y así lograr un cese al fuego «significativo».
Al mismo tiempo, la Casa Blanca dijo que la decisión de lanzar o no la ofensiva terrestre corresponde a su aliado israelí, y se contentó con instarle a evitar víctimas civiles.
El jefe de la diplomacia checa, Karel Schwarzenberg, cuyo país ostenta la presidencia de turno de la Unión Europea, dirigirá la misión de la UE de gira por Oriente Medio de domingo a martes para discutir sobre un posible alto el fuego.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, viajará el lunes a Egipto, Cisjordania e Israel, y el martes estará en Siria y Líbano.
Los ataques en cifras
Estos son datos ofrecidos por las agencias de la ONU que ilustran el agravamiento de la situación en la franja de Gaza:
— Cada 20 minutos, de promedio, hay un bombardeo aéreo israelí, que se intensifican durante la noche.
— Los ataques israelíes han destruido más de 600 objetivos, incluidas infraestructuras, carreteras, edificios públicos y comisarías de policía.
— El sistema sanitario, ya debilitado por el bloqueo impuesto por el Estado hebreo hace 18 meses, está colapsado.
— Unas 250.000 personas no tienen electricidad. La única central eléctrica de la franja cerró el 30 de diciembre por sexta vez desde principios de noviembre por falta de combustible.
— El agua corriente está disponible una vez cada cinco o siete días durante unas pocas horas. Cuarenta millones de litros de aguas residuales son vertidos en el Mediterráneo cada día. El gas de cocina y para la calefacción ya no se encuentra en el mercado.
— Las aguas residuales se han ido acumulando en la vía pública después de que los desagües resultaran dañados por los bombardeos.
— El 80% de la población de Gaza depende de la ayuda humanitaria.
— Hay penuria de harina, arroz, azúcar, productos lácteos y latas de conservas.
— Israel permite diariamente la entrada de unos 60 camiones cargados con productos básicos. La cifra es superior a la autorizada antes de la ofensiva, pero muy inferior a los 475 vehículos humanitarios que accedían a Gaza antes de junio de 2007, cuando Hamas tomó el control del territorio.
— Los conductos de la terminal de Nahal Oz por los que tradicionalmente se importaba todo el combustible están cerrados desde el pasado sábado.
— Las escuelas están cerradas, pero muchas son utilizadas como refugios por palestinos que huyeron de sus casas.
— Los bancos están cerrados debido a la falta de liquidez.

