El Día Internacional del Trabajo sorprende a los empleados públicos y privados sumidos en la miseria, con un salario insignificante que los sume cada día más en la pobreza, afirmaron este miércoles los líderes de las tres centrales sindicales. Advierten que asistirán a cuantas reuniones sean necesarias con los empresarios y al Comité Nacional de Salarios (CNS), pero que no aceptarán un aumento al salario mínimo menor al 30 por ciento.
Jacobo Ramos, de la Central Nacional de Trabajadores Dominicanos (CNTD), Gabriel del Río, de la Confederación Autónoma Sindical Clasista (CASC), y Rafael Abreu (Pepe), del Consejo de la Unidad Sindical (CNUS), fueron entrevistados en el programa Uno+Uno, del canal 2, por Ana Mitila Lora y Juan Bolívar Díaz.
Dicen que debido a la represión y amenazas en empresas privadas y por algunos jefecitos de instituciones del Estado, sólo hay un 8% de los empleados y trabajadores que están sindicalizados.
Pepe Abreu dijo que la limitación sindical en empresas obedece a los temores de los empleados a ser cancelados.
Subrayan que en la jornada de lucha a iniciar en pro de un aumento salarial de un 30% en el sector privado, y para que el Gobierno aplique una medida similar en el sector público, hacen contactos para una alianza en busca de respaldo de otros sectores de la sociedad.
No hay un salario más digno que aquel que se ajusta a las necesidades del empleado, que se asemeje al costo de la canasta familiar que oscila en Santo Domingo sobre los 36 mil pesos mensuales, y en el interior del país los 25 mil pesos, dijo Del Río.
Expuso que mañana es la primera reunión con el sector empleador en el Comité de Salarios para discutir el incremento salarial de un 30%, que significan $2,800 pesos mensuales.
Los empresarios ofertaron un 8.8% de alza salarial, una mísera suma que apenas serían 900 pesos por el sueldo actual, pero no vamos a transigir, es un 30% lo que vamos a mantener en la mesa de las negociaciones, sostuvo Ramos de la CNTD.
Agregó que está bueno de burlas, exigimos salarios dignos para empleados públicos y privados que estén acordes con el costo de la canasta familiar.
Pepe Abreu anotó que son ilusos los empresarios al creer que las centrales sindicales aceptarán un reajuste salarial menor al 17% logrado hace dos años.

