La perturbación en las líneas de transmisión Palamara Hainamosa, que según el licenciado Celso Marranzini causó el apagón que dejó a oscuras ayer el Palacio Nacional, es una forma bonita de maquillar la fragilidad del sistema de transmisión de energía del país.
En realidad el problema se produjo porque la línea de transmisión que va desde Palamara, en el kilómetro 22 de la autopista Duarte, hasta Hainamosa, en Santo Domingo Este, se cayó a causa de una sobrecarga, afirmó un técnico que conoce el problema.
El experto eléctrico, que pidió no ser identificado, advirtió que mientras República Dominicana tenga obsoletas redes de distribución, las perturbaciones ocurrirán no sólo en el Distrito Nacional, sino en cualquier parte del país.
El problema de ayer quedó magnificado porque la planta eléctrica de emergencia del Palacio Nacional no funcionó y la casa de Gobierno se quedó a oscuras 25 minutos, mientras el presidente Leonel Fernández y la primara dama, doctora Margarita Cedeño de Fernández, encabezaban actividades relativas a sus funciones.
En 1996 durante la presidencia del doctor Joaquín Balaguer un apagón de cinco minutos dejó el Palacio Nacional a oscuras lo que fue considerado como una ofensa al símbolo que representa el primer ejecutivo de la nación.
Las consecuencias de ese apagón se desconocen, pero se sabe que varios empleados de mantenimiento de la casa de gobierno fueron enviados a sus casas para calmar al caudillo reformista que exigió explicaciones claras del origen de la falla.
Luego del apagón de ayer, el servicio de electricidad mejoró 56 megavatios ya que la generación subió de mil 380 megas a mil 436, debido a la entrada en servicio de Itabo I y al incremento de la producción de las hidroeléctricas.
La mejoría también se debe al aumento de la generación de las plantas Estrella Marina, Sultana del Este, Haina I, AES- Andrés que este miércoles en la mañana estaba en 292 megavatios.

