Ankara. EFE. El Gobierno turco ha cambiado de postura y acepta finalmente la ayuda ofrecida por varios países, incluido Israel, para apoyar las labores de asistencia tras el fuerte terremoto del domingo, que ha dejado 461 muertos y 1.352 heridos en la provincia oriental de Van.
Según un comunicado del Ministerio turco de Asuntos Exteriores, se necesitan tiendas de campaña y casas prefabricadas para realojar a los cientos de personas que han perdido sus hogares y que, en muchos casos, han tenido que pasar la noche a la intemperie con temperaturas muy bajas.
El comunicado indica que el Gobierno turco ha contactado con todos los países que habían ofrecido ayuda y ha solicitado ese material.
La aceptación de ayuda del exterior incluye también a Israel, país con el que Turquía mantiene tensas relaciones, y que está preparando el envío de estructuras que puedan ser empleadas como viviendas.
