Sudar es positivo siempre que se está realizando trabajo físico o ejercicios, pero si se produce cuando estamos en un evento social incomoda al que lo sufre. El sudor, compuesto por agua, sales minerales y otras sustancias, se produce en las glándulas sudoríparas, en el tejido subcutáneo del cuerpo, en mayor concentración en las axilas, palma de las manos y planta de los pies. Su función es ayudar a mantener la temperatura corporal en 37 ° C, además de permitir eliminar tóxinas.
El sudor excesivo puede ser por diversas causas: disfunción de las glandulares tiroides y pituitaria, desorden hormonal, menopausia, obesidad, ansiedad, nerviosismo, estrés y el uso de algunos medicamentos, entre otras causas. Las personas que presentan un exceso de sudoración sin ninguna causa tienen una condición llamada Hioperdrosis, que se presenta generalmente a temprana edad, debido a una estimulación exagerada de las glándulas sudoríparas, por un fallo del sistema nervioso autónomo, afirma la doctora Georgina Pérez Cairo, de
Le Beaute. Centre d’Esthetique. Aunque la frecuencia de la Hiperhidrosis se considera cerca del 3% de la población, solo el 38% consulta a su médico por esta condición. La primera medida de quienes sufren de sudor excesivo es el uso de desodorantes antitranspirantes, que pocas veces son efectivos, porque la piel se torna más suceptible, presentando por tanto un mayor riesgo de infección y olor desagradable. La mejor recomendación terapéutica no invasiva disponible es la aplicación de toxina botulínica tipo A, inyectada en la zona aplicada y disminuye la sudoración, pero aunque efectiva el efecto sólo dura seis meses. Otro tratamiento más invasivo es La simpatectomía toracoscópica, una cirugía que elimina la sudoración excesiva en manos, axilas y cara.

