El Festival Nacional de Atabales de Sainaguá, la celebración folclórica de mayor trascendencia realizada en la región Sur del país fue suspendido ante la falta de respaldo económico de instituciones públicas y privadas.
Declarado en el 2007 Patrimonio Cultural del Pueblo Dominicano por el Senado de la República, el evento que organiza la Fundación Sol Naciente dejó de celebrarse el pasado mes de noviembre, por primera vez en sus 40 años de existencia.
El doctor Luis Brito, presidente de la fundación, afirmó que solo los ministros de Cultura y Turismo, Pedro Vergés y Francisco Javier García, podían evitar la suspensión del evento, pero los días pasaron y no recibieron respuestas de los funcionarios.
Brito reveló que el Ministerio de Turismo aún no le adeuda 300 mil pesos aportados el pasado año, cantidad que se le debe a los 30 grupos de palos que participaron y al comercio local que concedió créditos a la Fundación Sol Naciente de Sainaguá.
De su lado, Nelson Rivera Portes, secretario ejecutivo de la fundación, dijo que el festival requiere de una inversión de más de 800 mil pesos para cubrir gastos de transporte, alimentación, montaje técnico y otros imprevistos y recordó que también el Ministerio de Cultura le adeuda 300 mil pesos desde hace tres años.
Cada año el Festival de Atabales de Sainaguá celebra una gran gala durante tres días en la que convergen los mejores grupos de palo de cada región del país.
La Sarandunga y Los Chuineros de Baní; Los Guloyas, de San Pedro de Macorís; Los Congos y la Reverenda Enerolisa de Villa Mella; el Ga-gá de Haina, los atabales de Cabral, entre otros grupos llevan sus expresiones a este festival al que cada año asisten miles de seguidores de esta expresión cultural dominicana.

