El joven entrenador Erik Spoelstra superó las expectativas de los analistas internacionales de la NBA y logró llevar a Miami a ganar el título con una excelente estrategia y buena disciplina.
Se comentó que Spoelstra no podría mantener juntos a LeBron James, Dwyane Wade y Chris Bosh, y que sería difícil controlar los temperamentos y el ego de estas tres superestrellas del mejor baloncesto del mundo.
Sucedió lo contrario y el técnico de los Heat matuvo a sus muchachos alegres, entregados, en armonía, fajados en la defensa y controlado en la ofensiva consciente de que cada uno tenía un rol.
Y así lo manifestó luego de ganar la corona, el niño mimado de Miami, Wade.
El entrenador de los campeones gozó como nadie su victoria. Sabía que sus críticos lo estaban acechando para intentar destruirlo.
Me sentí alegre, pues soy un fiel creyente de la capacidad de la juventud y lo mismo hizo Pat Riley cuando habló luego de la victoria donde reconoció la capacidad de su técnico Erik Spoelstra y dijo que ya no tengo que dirigir.
Estrategia
Los contrincantes de Miami reconocieron que el entrenador de los Heat utilizó varias estrategias que neutralizaron la ofensiva de Oklahoma.
Kevin Durant admitió que Miami jugó mejor baloncesto que su quinteto.
Y creo que el manager de los Heat tuvo mucho que ver para desconcertar a los inspirados jóvenes de Oklahoma.
Fue una buena serie final, aunque Miami se llevó a Oklahoma en cinco partidos, pero para muchos el plyaoff se extendería hasta el último encuentro.
Spoelstra logró lo máximo en la NBA: El anillo de campeón.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

