Los Yankees
Alex lloró de la emoción y al finalizar el partido exclamó: vamos a celebrar. Dámaso dio dos ponches de oro; Melky y Canó excelentes defensa
El dominicano Alex Rodríguez lloró de la emoción minutos después de que los Yankees ganaron la Serie Mundial.
Antes de cristalizarse el último out que fue un rodado a Ronbinson Canó, Se notaba que Alex tenía mcha ansiedad.
Quería que llegara el out final.
Cuando vio que a Mark Teixeira le llegó la bola al mascotín para el cierre del partido, Alex saltó y volvió a saltar.
Alex abrazó a sus compañeros, no pudo aguantar la emoción y comenzó a llogar y saludar a cada uno de sus compañeros. Vivió un gran momento y cumplió con su sueño. En varias ocasiones sañaló que quería un anillo de la Serie Mundial.
El tercera base de los Yankees de New York es un hombre feliz.
Sus adorados Yankees consiguieron otra Serie Mundial y él es parte de la historia.
Dos ponches de oro
El dominicano Dámaso Marte consiguió dos ponches de oro.
Abanicó a Chase Utley con dos corredores en bases y Ryan Howard al iniciar la octava entrada.
Sus compañeros, los fanáticos, los comunicadores y el propio Dámaso nunca olvidaran esos dos ponches a los dos grandes toleteros de los Filis.
Resultó una noche histórica para el zurdo de los Yankees, que estoy seguro todavía no ha podido dormir de la felicidad
Robinson Canó
El intermedista Robinson Canó fue decisivo en la defensa para que los Yankees se alzaran con la Serie Mundial.
Inició y completó varias dobles matanzas en la serie contra los Filis, que podrían considerarse de leyenda.
Jugó una gran defensa y recibió los elogios de sus compañeros y de la prensa norteamericana.
La baja ofensiva de Canó no se notó tanto por el gran trabajo en la defensa, y el bateo de varios peloteros de los Yankees.
Melky Cabrera
Melky Cabrera fue otro jugador dominicano clave para los Yankees con una extraordinaria defensa y motivación en el camerino de los Mulos.
Melky, jardinero central de los rayados, salió lesionado en el cuarto partido, pero hay que darle crédito a su trabajo en la postemporada.
Los dominicanos se la lucieron. ¡Qué bueno!.
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.
