Editor Deportivo
El profesor Gregorio Domínguez
Falleció a los 88 años de edad, Gregorio Domínguez, (Yoyito), un consagrado profesor de educación física y valioso trabajador del movimiento olímpico dominicano.
Murió un hombre honesto y bueno.
Dejó un legado a la juventud y a los nuevos profesores de educación física, que deben hablar con los educadores veteranos de aquellos tiempos, sobre las grandes virtudes del profesor Domínguez para que conozcan de sus aportes a la educación física y al deporte.
En ocasiones nos duele que no se reconozca a los grandes hombres, mujeres y jóvenes de nuestra sociedad.
Y más en estos tiempos, en que vivimos en una sociedad donde se resaltan los malvados y corruptos como si fuesen personas honorables.
Yoyito, como le llamaban sus viejos amigos, se distinguió por ser un consejero y siempre estaba dispuesto a aportar.
El Comité Olímpico Dominicano (COD), que preside Luisín Mejía, debe gestionar que se escriba la historia del profesor Domínguez, quien fue uno de los precursores del movimiento olímpico nacional en los tiempos de Juan Ulises García Saleta (Wiche).
Recuerdo los trabajos incansables que realizaba el profesor Domínguez y las gestiones que hizo junto a un grupo de dirigentes para conseguir los terrenos del Centro Olímpico Juan Pablo Duarte.
Fue una tarea dura y sin descanso. El profesor Domínguez siempre estuvo en primera fila en ese combate que no fue fácil.
Fue secretario general del COD y desempeñó ese mismo cargo en la Federación Dominicana de Atletismo.
Nunca escuché nada malo de ese gran caballero que prestigió el deporte nacional.
Educación física
El profesor Domínguez era egresado de la Escuela Central de Educación Física en el año 1942-43.
Luego pasó a impartir educación física en las escuelas de Santiago. Allí consiguió el respeto y la admiración de los alumnos y profesores.
En los años 1950 y 1951, dirigió la escuela Regional de Educación Física de Santiago en la que se graduó un grupo de profesores como Rafael Romero y José Francisco Tavárez, entre otros.
En 1953 asistió a los cursos de perfeccionamiento de educación física en Santo Domingo, dirigido por los técnicos de la universidad de Meriland, Estados Unidos, bajo los auspicios del doctor Mister Frailer, decano de esa institución.
Luego pasó como Inspector Regional de Educación Física en Santiago.
Se recuerda que de esa posición pasó a ocupar el cargo de Inspector de Educación de Monte Plata.
Al concluir sus trabajos en Monte Plata, fue profesor del liceo Presidente Trujillo (Hoy liceo Juan Pablo Duarte).
Luego reingresó a la educación física como Director Nacional de la Escuela de Educación Física.
Siguió como inspector general de educación física, que era una dependencia de la Dirección General de Deportes.
Ocupó el alto cargo de Inspector General de Educación Física de la Secretaría de Educación, que estaba bajo la dirección de don Baba Henríquez.
Yoyito Domínguez ocupó la inspectoría junto a su viejo amigo el profesor Domingo Ernesto Ovalles.
Continuó su carrera como profesor de educación física en Santiago.
Años después regresa a la capital y es escogido como secretario general del COD y de la Federación Dominicana de Atletismo.
Todos debemos sentirnos orgullosos del profesor Gregorio Domínguez (Yoyito), quien va al cielo por ser un hombre de bien.
El profesor Domínguez, un buen padre, ejemplar esposo, gran amigo y un cariñoso abuelo.
Dejó un libro sin publicar sobre la historia del deporte dominicano.
Es algo también que el COD debe buscar para hacer una realidad su publicación.
Escribía para diferentes medios, incluyendo El Nacional, trabajos interesantes sobre la educación física y el movimiento olímpico.
Pudiera escribir varias páginas sobre el profesor Domínguez, pero concluyo aquí.
¡Paz a sus restos!
Frases
No existe ningún gran genio sin un toque de demencia
No he nacido para sólo un rincón, mi patria es todo el mundo
El pobre carece de muchas cosas, pero el avaro carece de todo
La vida es como una leyenda, no importa que sea larga sino que esté bien narrada
La mayor rémora de la vida es la espera del mañana y la pérdida del día de hoy
Lucio Anneo Séneca
Hasta mañana, si Dios quiere, dominicanos.

